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martes, 8 de junio de 2010

Mansión Victoriana (VIII). Dormitorio Infantil


En la tercera planta se encuentran los dormitorios y el baño.




El último tramo de escalera lleva a la habitación infantil. Habitación decorada en consecuencia: juguetes, peluches... y con los accesorios necesarios como biberones, baberos, un cochecito...





La habitación se ha ido componiendo poco a poco, con piezas que he ido adquiriendo, con el tiempo, de distintos artesanos americanos, ingleses y españoles y con otras realizadas por mí como los cuadros, el percherito, la repisa o el borlón de la puerta.


Y está Franky, la niñera. Hecha a partir de un kit de los que trae la cabeza, los brazos y las piernas. Realicé el cuerpo con alambres, algodón y cinta quirúrgica. También le hice el vestido a partir de unos patrones que encontré en alguna revista. El nombre se lo pusieron mis hijas de pequeñas, pues según ellas era como Frankenstein, hecha de piezas variadas e igual de fea.


Sin embargo, para mí es muy querida; fue la primera muñeca que hice y además cuida estupendamente de los niños de la casa.





martes, 23 de junio de 2009

Con un poco de hilo y cintas de organdí.


Cómo confeccionar borlones con hilo de bordar de colores. Borlones que podemos usar para colocar en las puertas, en los tiradores de los muebles o como adornos y remates de manteles o caminos de mesa que haremos con cintas de organdí.





Para los borlones necesitaremos:


- Hilo de diferentes colores,

-Cuentas y abalorios también de colores,

- aguja y tijeras.




Para los camino de mesa:


-Cintas de organdí de los colores elegidos.

-Marcadores o rotuladores finos color plata y dorado,

- Pegamento y una regla.





Para los borlones se cortan hebras de hilo en el color deseado de 3 o 4 cm aproximadamente. Se doblan y se atan por el centro dejando una especie de aro de hilo que luego nos servirá para colgarlo o pegarlo dejando el nudo y la hebra sobrante hacia abajo para añadirla a las otras. Con la ayuda de una aguja se enhebra en una cuenta o abalorio dejando un poco de hilo en el extremo de la cuenta a modo de cabeza del borlón.


Podemos también formar la cabeza del borlón sin necesidad de utilizar bolitas, simplemente usando una hebra del mismo hilo y atando fuertemente la parte doblada de los hilos. Finalmente con una tijeras se cortan para igualar y dejar el tamaño adecuado.















Para los caminos de mesa cortaremos las cintas por los extremos en forma de pico. Para que no se deshilache se pasa por las zonas cortadas una fina capa de pegamento de contacto transparente. Con marcadores dorados o plateados y la ayuda de una regla pintaremos líneas o grecas a medio centímetro del exterior, (poner alguna protección debajo pues en el organdí traspasa la tinta de los marcadores y se puede manchar la zona donde se esté apoyando las cintas). Remataremos los caminos de mesa con los borlones que realizamos anteriormente.