martes, 16 de noviembre de 2010

De Feria

Este fin de semana he estado en las ferias de Madrid con mi hija Alba. No deja de sorprenderme esa coincidencia de trabajos tan delicados y perfectos, todos en un mismo espacio.
Este año además de minis para mi casita shabby que muestro en el otro blog, he comprado piezas para la casa 1:144 y material para trabajar, así como algún elemento para preparar las minis para el swap de cockerina y el Amigo invisible del foro.





Pero lo mejor que he traído de la feria no lo he comprado. Nos encontramos con algunas compañeras del foro. Marian me ha regalado todos estos elementos para tunear o reutilizar en mi nueva casita.



Rosamaria también fue muy generosa, las floritas son impresionantes y el tapete ya lo podéis ver.



Y como broche una estupenda cena en una agradable compañía.


Hasta la próxima feria, espero.



lunes, 8 de noviembre de 2010

Intercambio con Eva

He tenido el placer de hacer un intercambio con Eva, ella necesitaba elementos para una escena japonesa. Y estas son las maravillas que ella me ha enviado. Una cesta con verduras, unos corazones para colgar, el cartel para mi baño shabby y un espectacular cubo desde cuyo borde un pájaro observa con curiosidad el precioso pez de colores que nada dentro. No se pueden imaginar como es. Pongo foto para que puedan disfrutarlo, pero no dejen de pasarse por su blog para ver su trabajo.




¡¡¡ Gracias Eva !!!

sábado, 30 de octubre de 2010

Swap Internacional


Me he apuntado al swap internacional que organiza Cockerina. Somos 53 participantes y mis compañeras son Corinne, que me enviará desde Holanda y Silvia a quien yo le enviaré a Italia. Es muy emocionante. Ya estoy trabajando en ello pues queda un mes para los envíos.


martes, 26 de octubre de 2010

La Casita de Graciela (I)


En 2007 Graciela de Vera decide recuperar la casita de muñecas con la que jugaron sus hijas Carolina y Graciela de pequeñas. Ambas cuentan ya con más de veinte años y hasta ese momento la casita había permanecido olvidada en un trastero. Se encontraba, a pesar del polvo, en un estado de conservación bastante bueno y decidimos convertirla en objeto de nuestro trabajo de restauración. Realmente iba a ser más una recuperación que una restauración pues el resultado final previsto modificaría parte de la estructura y el aspecto que inicialmente tuvo.






La casita, cuya construcción se encargó a un carpintero, se alzaba en dos plantas en las que se disponían cinco habitaciones; dos arriba y tres abajo. Además se le habían adosado dos espacios para jardines; uno pequeño junto a una de las habitaciones de la planta alta, a modo de terraza y otro en la fachada que ocupaba todo el frente de la misma. Esta fachada era movible y se encajaba en el frontal gracias a una especie de canaleta que unía la estructura con el jardín delantero. El tejado, de color rojizo y a dos aguas, era una pieza fija. Tenía ventanas tanto en la fachada como en la pared trasera, cosa que no es de extrañar si tenemos en cuenta que esta casita se concibió inicialmente no como una miniatura de escala estándar 1:12 sino como un juguete, lo que permitiría a las niñas jugar con ella desde cualquier posición. Tanto el exterior como el interior estaban pintados de blanco y las ventanas, puertas interiores y exteriores así como las barandillas de los dos jardines en verde.
Dado que la casita se iba a convertir en un elemento decorativo (además de ser una excusa para pasarlo bien durante el tiempo que durara el proceso de “restauración”) nos planteamos quitar el jardín delantero y convertirlo en una pieza independiente del resto de la casa, quizá incorporándolo a la misma mediante un mecanismo parecido a una gaveta que estuviera situada debajo de ella. Esto permitiría tanto tener el jardín guardado como reducir el espacio necesario para colocar la miniatura. Al mismo tiempo se podría abrir la casita gracias a unas bisagras que unirían la fachada al resto de la estructura.







Una vez limpia, quitados los elementos que no servían y colocadas las bisagras este era su aspecto.









jueves, 21 de octubre de 2010

Con madera

Ya están terminados los tarritos de cocina que hice con trocitos de madera. Luego pintados en colores, pegados los títulos en papel transparente adhesivo y finalmente lacados, para dar aspecto de lata o esmalte.